El permiso de lactancia permite ausentarse una hora diaria o reducir la jornada en media hora al inicio y al final. Hasta el hijo cumpla nueve meses, este tiempo retribuido es independiente del tamaño de la plantilla.

<strong>Empresas sin sala de lactancia.</strong> No siempre es obligatorio habilitar un espacio físico, pero sí respetar el tiempo. Algunas trabajadoras acumulan las horas en jornadas completas; otras prefieren salir antes. La elección corresponde a la persona trabajadora, salvo razones objetivas de organización.

<strong>Errores habituales.</strong> Descontar la hora de nómina, exigir justificante médico en cada ausencia o negar el permiso al progenitor no gestante son prácticas incorrectas que hemos documentado en varios expedientes de asesoramiento.

<strong>Prolongación.</strong> Si existen circunstancias especiales —prematurez, hospitalización— pueden aplicarse extensiones. Conviene revisar la normativa autonómica complementaria.

Antes de confrontar con recursos humanos, un informe breve sobre sus derechos suele bastar para alinear expectativas.